Los niños y adolescentes necesitan educación emocional porque nosotros, sus padres, no la tuvimos y en algunos casos se está perdiendo el norte. Cómo va un niño a ser “el mejor” (y se lo exigimos a veces) si viven ejemplos como este?

Ayer ví este video y sentí la necesidad de dirigirme a los padres de niños que practican algún deporte base a través de clubs deportivos, para aconsejaros, sugeriros o invitaros a reflexionar (cómo queráis llamarlo…) y a parar un rato para pensar sobre algunos aspectos que merece la pena refrescar sobre eso que se llama deporte base para niños y que se fundamenta en el disfrute, el respeto, compañerismo y, en su caso, en el potenciar sus talentos y desarrollar nuevas habilidades.

Paremos un rato y analicemos:

  1. ¿Sabes para qué está tu hijo practicando ese deporte (el que sea: futbol, voleybol, baloncesto, triatlón,….)? ¿Le has preguntado cuáles son sus aspiraciones con respecto a esa práctica? Diversión, pasar tiempo con sus amigos, o incluso, puede que solo juegue para que tú cubras determinados huecos de tu día a día. Te invito a que busques una actitud que esté en línea con las aspiraciones de tu hijo en ese deporte. Una actitud que ayude al niño a disfrutar sin presiones ni exigencias.
  2. ¿Conoces los objetivos del Club y los valores sobre los que se sostiene? Piensa en los.beneficios que hay si aceptas las decisiones del equipo técnico y empatizas con esas personas que están contribuyendo también al desarrollo de tu hijo, ya que tú has decidido confiar a tu hijo a ese Club y a ese equipo técnico (convocatorias, sustituciones, cambios de categorías, etc…).
  3. Como estamos de acuerdo en que la felicidad de los niños es importante, piensa tambien en las posibles presiones que eliminarías sólo si le felicitaras por participar, en lugar de alabarle por las victorias y reprimirle por las derrotas.
  4. No confundas al niño con conceptos como el error y el fracaso. Fomenta en él las ganas de volver a probar esa jugada que ha hecho tan bien o a repetir ese gesto humilde que ha tenido con otro compañero o rival. Potencia sus fortalezas
  5. Te sugiero que tu papel en los entrenamientos y partidos se base en animar, tanto a tu hijo como al resto de compañeros, desde la igualdad, ya que nadie es ni mejor ni peor, y sobre todo te sugiero que no adoptes el papel de “entrenador o árbitro desde la grada”.
  6. ¿Te has puesto en la piel del niño? ¿Cómo crees que se sentirá él si en tí no ve ese respeto, humildad, y ganas de que él solo se lo pase bien en esos momentos? ¿Cómo afrontarías tú un entrenamiento o partido si estás escuchando a tu padre, rondando por el campo, dándote consejos y criticando tanto al árbitro como al entrenador o, peor aún, a los niños del equipo contrario?
  7. Te invito a que aprendas a gestionar tus emociones durante el entrenamiento y partidos donde tu hijo participe (pensamiento, emoción, cómo actúas), para fomentar el juego divertido de tu hijo.

Algunos niños han hablado de esto, gracias a un proyecto de la @fundaciobrafa, con la finalidad de concienciar sobre el papel que deben tener los padres en la competición de sus hijos. Aquí os lo dejo también.

Y a partir de aquí, ya solo depende de tí adoptar el papel y la actitud que consideres más beneficiosa, para que tú hijo tenga en tí un gran referente y disfrute de ese deporte en función de sus propias pretensiones.

#PequeñosHeroes

Anuncios